
La suspensión indefinida del debate de la reforma a la salud en el Senado agudiza las tensiones entre el Legislativo y el Ejecutivo. La mayoría de la Comisión Séptima priorizó la responsabilidad fiscal al exigir una ley de financiamiento, mientras que el Gobierno denuncia la medida como una táctica dilatoria y un bloqueo a sus proyectos de cambio, avivando el debate sobre la necesidad de una constituyente.









