
Tras una escalada de amenazas militares por parte de Donald Trump, el presidente Gustavo Petro logró una distensión a través de una llamada telefónica. Ambos mandatarios acordaron reunirse en la Casa Blanca en febrero y colaborar en la lucha contra el ELN en la frontera, aunque la percepción de riesgo de una intervención estadounidense sigue latente en el gobierno colombiano.










