
El ataque en Buenos Aires, Cauca, subraya el persistente control de los grupos armados, el grave impacto humanitario sobre la población civil y los enormes desafíos para la estrategia de seguridad del Estado. La respuesta militar y las promesas de reconstrucción se enfrentan a una realidad de violencia arraigada que exige soluciones estructurales y efectivas para garantizar la vida y los derechos de las comunidades.









