
Los videos virales de los últimos momentos de alegría de los estudiantes crearon una poderosa y trágica narrativa que resonó a nivel nacional, resaltando la fragilidad de la vida.
A su vez, la difusión de estos contenidos impulsó el debate público y las investigaciones sobre las causas del accidente, incluyendo denuncias sobre posibles fallas mecánicas del autobús.





