
La rebaja de calificación por parte de Fitch subraya los serios desafíos fiscales que enfrenta Colombia. Las proyecciones de un déficit fiscal persistentemente alto, que oscilan entre el 6,2 % y el 7,5 % del PIB para 2025, y una deuda pública creciente, generan preocupación en los mercados y aumentan la presión sobre el Gobierno para implementar un plan de ajuste creíble que garantice la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo.










