
Las finanzas públicas de Colombia se encuentran en una encrucijada, con proyecciones de déficit fiscal que alcanzan niveles históricos debido a un gasto elevado y un recaudo insuficiente. A pesar de los ahorros logrados por el manejo de la deuda, el Gobierno optó por incrementar el gasto, lo que, sumado al fracaso de la reforma tributaria, genera una fuerte presión sobre la sostenibilidad fiscal y aumenta el riesgo país de cara a 2026.









