
La negociación del salario mínimo para 2026 está polarizada entre una propuesta técnica cercana al 7,4 % para controlar la inflación y una política que busca un aumento del 11 % para recuperar poder adquisitivo.
Ante la falta de consenso, es muy probable que el presidente Gustavo Petro defina el incremento por decreto, lo que tendrá implicaciones significativas en la economía, incluyendo pensiones, servicios de salud y otros costos indexados.










