
El futuro judicial de Zulma Guzmán depende del proceso de extradición desde el Reino Unido, condicionado por su estado de salud.
Mientras la Fiscalía colombiana consolida un caso que la señala como responsable de un elaborado plan criminal, la defensa alega un montaje. La posible reapertura de una investigación sobre una muerte anterior añade complejidad a un caso que ha generado gran conmoción nacional e internacional.











