
La propuesta de Constituyente del presidente Petro ha fracturado el panorama político, enfrentando la defensa del Gobierno a una férrea oposición que la considera una amenaza a la estabilidad institucional y una promesa de campaña rota.
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La propuesta de Constituyente del presidente Petro ha fracturado el panorama político, enfrentando la defensa del Gobierno a una férrea oposición que la considera una amenaza a la estabilidad institucional y una promesa de campaña rota.

El uso de la emergencia económica ha exacerbado el conflicto entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, generando un intenso debate sobre los límites constitucionales del Presidente y la defensa de la separación de poderes en el país.

La campaña presidencial de 2026 se anticipa como una batalla entre la continuidad del proyecto de Petro, representada por Iván Cepeda, y una derecha dividida pero fuerte con Abelardo de la Espriella, mientras el centro lucha por consolidar una opción viable.

Los cambios en el alto mando militar, sumados al nombramiento de un general como Ministro de Defensa, señalan un viraje en la estrategia de seguridad del gobierno Petro, priorizando una respuesta más militarizada ante el fracaso de la “paz total” y en preparación para el ciclo electoral.

El choque entre Petro y Uribe no es solo una disputa personal, sino el epicentro de la polarización en Colombia, donde dos modelos de país se confrontan, obstaculizando el consenso en un momento de complejos desafíos nacionales.

La ruptura entre el Ejecutivo y el Legislativo ha paralizado la agenda de reformas del Gobierno, llevando al presidente Petro a gobernar cada vez más a través de decretos y generando una crisis de gobernabilidad con consecuencias inciertas.

El caso UNGRD ha puesto en jaque la bandera anticorrupción del gobierno Petro, con graves acusaciones que involucran a su círculo cercano y a congresistas, minando su credibilidad y afectando la gobernabilidad del país.

Armando Benedetti se ha convertido en el 'superpoderoso' del gobierno Petro, centralizando el control político y la interlocución con otros poderes, lo que ha reconfigurado las alianzas y generado tensiones dentro del propio oficialismo.

El fin del apoyo estatal a Colfuturo evidencia un giro ideológico del gobierno Petro, que busca reemplazar un modelo de crédito-beca basado en la excelencia por un sistema de financiación pública masiva, generando un debate sobre equidad, mérito y el futuro de la educación superior en Colombia.

Tras su absolución judicial, Álvaro Uribe ha resurgido como la figura central de la oposición, revitalizando al uribismo y posicionándose como un actor clave para las elecciones de 2026, lo que garantiza la continuidad de la polarización política en el país.