
La llamada entre Petro y Trump representa una significativa desescalada en la tensión bilateral, abriendo un nuevo canal de diálogo directo. Sin embargo, la concreción de un encuentro y la resolución de problemas de fondo, como la inclusión de Petro en la Lista Clinton y la situación de las visas, determinarán si este acercamiento se traduce en un cambio sustancial y duradero en la relación entre ambos países.










