
El Tribunal Superior de Bogotá absolvió al expresidente Álvaro Uribe del delito de soborno, argumentando que la Fiscalía no logró demostrar el dolo directo requerido para considerarlo determinador. La decisión revierte una condena de 12 años, señala un error jurídico en el fallo de primera instancia y ordena investigar por falso testimonio a uno de los testigos clave.












