
La sanción del CNE establece que la campaña de Gustavo Petro incurrió en irregularidades financieras para ganar, lo que desata una crisis de legitimidad para el Gobierno. Mientras el presidente denuncia una jugada política en su contra, la decisión abre frentes judiciales y disciplinarios contra él y su exgerente de campaña, Ricardo Roa, intensificando el enfrentamiento con los órganos de control y la oposición de cara al ciclo electoral de 2026.












