
El escándalo sobre la presunta infiltración de las disidencias de 'Calarcá' en altas esferas del Estado ha generado una crisis de confianza, desencadenando investigaciones disciplinarias y penales, un debate en el Congreso y la preocupación de Estados Unidos. Mientras tanto, el presidente Petro defiende a los funcionarios implicados, atribuyendo las denuncias a una campaña de desprestigio en su contra.










