
El Gobierno colombiano ha optado por decretar un paquete de impuestos bajo la figura de emergencia económica para recaudar $11,1 billones, tras el fracaso de su reforma tributaria en el Congreso. Las medidas se centran en altos patrimonios, el sector financiero y consumos de lujo, generando un intenso debate sobre su legalidad y sus posibles impactos económicos.





