
La Unión Europea aseguró un vital apoyo financiero a Ucrania mediante la emisión de deuda común, pero pospuso la controvertida decisión de utilizar los activos rusos congelados debido a la oposición de Bélgica por riesgos legales y económicos.
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La Unión Europea aseguró un vital apoyo financiero a Ucrania mediante la emisión de deuda común, pero pospuso la controvertida decisión de utilizar los activos rusos congelados debido a la oposición de Bélgica por riesgos legales y económicos.

A pesar de la reanudación de las conversaciones de paz en Miami con participación rusa y la disposición al diálogo de líderes como Macron, las posturas firmes de Rusia y Ucrania, junto con las negativas del Kremlin a un formato trilateral, muestran que el camino hacia un acuerdo sigue siendo complejo y lleno de obstáculos.

El conflicto ha entrado en una fase de ataques recíprocos a infraestructuras vitales, con Rusia apuntando al sistema energético ucraniano para presionar a la población en invierno, y Ucrania respondiendo con golpes a activos económicos rusos, lo que intensifica la guerra de desgaste.

La muerte del teniente general Fanil Sarvarov en un atentado en Moscú, atribuido por Rusia a Ucrania, marca una escalada significativa, llevando el conflicto al centro del poder ruso y demostrando la capacidad de realizar ataques selectivos contra altos mandos militares.

En su comparecencia anual, Vladímir Putin reafirmó su determinación de alcanzar sus objetivos en Ucrania por la fuerza si es necesario, desestimó las amenazas a Europa y criticó duramente a Occidente, mostrando una postura inflexible y de confianza en la victoria militar.

La administración Trump ha ejecutado un giro geopolítico fundamental al alinear a Estados Unidos con la postura de Rusia en el conflicto ucraniano, abandonando su rol de garante del orden internacional y alterando drásticamente el equilibrio de poder global.

La decisión de Ucrania de celebrar la Navidad el 25 de diciembre es un acto soberano de reafirmación de su identidad nacional y europea, que simboliza una ruptura definitiva con la esfera de influencia cultural y religiosa de Moscú mientras preserva sus propias tradiciones.

La UE avanza firmemente hacia la eliminación de su dependencia del gas ruso para 2027, una decisión estratégica clave contra el Kremlin, aunque enfrenta la resistencia de miembros como Hungría y mantiene la puerta abierta a otras importaciones energéticas rusas.

La Unión Europea mantiene una doble vía de presión sobre Rusia: extiende las amplias sanciones económicas para limitar su capacidad bélica y, al mismo tiempo, impone castigos individuales a funcionarios implicados en la represión interna, reafirmando su condena tanto a la agresión externa como a las violaciones de derechos humanos.

El presunto secuestro de 50 civiles ucranianos en Sumi por parte de fuerzas rusas evidencia la continua brutalidad del conflicto en el terreno, contrastando con los esfuerzos diplomáticos en curso y subrayando las graves violaciones de derechos humanos que sufre la población.