
La paz en Ucrania sigue siendo esquiva, atrapada entre las rígidas demandas de Rusia y los esfuerzos diplomáticos fragmentados de Occidente.
Mientras Estados Unidos negocia directamente con Moscú, Europa busca un rol más activo y China es vista como un actor clave.
En paralelo, la ayuda militar a Kiev continúa, pero la crisis humanitaria y demográfica en el país se agrava con cada día de conflicto.









