
La compra de los 17 aviones Gripen marca un hito en la modernización de la defensa aérea de Colombia, reemplazando la obsoleta flota Kfir con una inversión de 16,5 billones de pesos. El acuerdo con la sueca Saab incluye transferencia tecnológica y compensaciones sociales, y representa un giro estratégico en las alianzas militares del país, aunque su financiación se extenderá por casi una década.










