Un nuevo informe del Global Mind Project, desarrollado por la organización de investigación Sapien Labs, revela una preocupante asociación entre el consumo frecuente de alimentos en recipientes de plástico y un deterioro en la salud mental de los colombianos. Los hallazgos sugieren que la frecuencia de uso, especialmente con comida caliente, se correlaciona con menores puntajes en el bienestar psicológico, una tendencia que se mantiene incluso en personas con dietas saludables. El estudio, titulado “Rapid Report 2025: Plastics and Mind Health”, analizó datos de más de 273.000 personas en 130 países y surgió tras recientes descubrimientos científicos que detectaron microplásticos en el cerebro humano. Para medir el bienestar, se utilizó el Mind Health Quotient (MHQ), un indicador que evalúa 47 aspectos de la salud mental. Los resultados en Colombia reflejan la tendencia global: las personas que rara vez o nunca comen en recipientes plásticos presentan un puntaje MHQ promedio de 93,5 (considerado alto), mientras que quienes lo hacen a diario descienden a un promedio de 65,4.
El deterioro se manifiesta en áreas como la capacidad cognitiva, la motivación, el equilibrio emocional y las relaciones sociales. El informe destaca que la relación entre el uso de plásticos y la afectación mental persiste independientemente de si la dieta es saludable o libre de ultraprocesados, lo que sugiere que el plástico por sí mismo podría ser un factor de riesgo. Aunque el mecanismo exacto aún es desconocido, los investigadores plantean la hipótesis de que la presencia de microplásticos en el cerebro interfiere con los procesos celulares. Tara Thiagarajan, científica en jefe de Sapien Labs, advirtió que “alrededor de la mitad de la población mundial moderna consume alimentos calientes en recipientes plásticos cada semana, una frecuencia suficiente para generar una preocupación real”.
Como medida preventiva, el informe recomienda evitar calentar comida en recipientes plásticos, reducir el uso de envases desechables y optar por alternativas como el vidrio o el acero inoxidable.
En resumenUn estudio global con datos de Colombia encontró una correlación directa entre el uso frecuente de recipientes plásticos para alimentos, sobre todo calientes, y un deterioro progresivo de la salud mental. Los investigadores atribuyen este efecto a la posible interferencia de microplásticos en el cerebro y recomiendan reducir su uso como medida de precaución.