
El aumento del 23 % en el salario mínimo para 2026, que lo sitúa en un total de $2.000.000 con subsidio de transporte, es una medida histórica que busca mejorar el poder adquisitivo. Sin embargo, ha sido recibida con fuertes críticas del sector empresarial, que advierte sobre graves riesgos de mayor inflación, aumento de la informalidad laboral y presiones sobre la estabilidad fiscal del país, configurando un escenario económico tenso para el próximo año.










