
El feminicidio de la subteniente María Camila Mora en el Cantón Norte expone graves fallas de seguridad y la urgencia de abordar la violencia de género y la salud mental dentro del Ejército. La investigación reveló la presencia de armas no oficiales en poder del agresor, mientras la familia de la víctima busca la responsabilidad del Estado y honrar su legado.











