
La situación en Gaza se define por un colapso infraestructural, especialmente en el sector salud, y condiciones de vida inhumanas en campamentos improvisados, lo que configura una crisis humanitaria de proporciones catastróficas.
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La situación en Gaza se define por un colapso infraestructural, especialmente en el sector salud, y condiciones de vida inhumanas en campamentos improvisados, lo que configura una crisis humanitaria de proporciones catastróficas.

El alto el fuego en Gaza es precario y no ha traído consigo una mejora sustancial en las condiciones de vida. La población sigue sumida en una grave crisis humanitaria, a la espera de una reconstrucción que no llega.

La política de Israel de restringir el acceso de ONG a Gaza, alegando motivos de seguridad, reduce drásticamente la ayuda disponible y exacerba la desesperada crisis humanitaria que enfrenta la población palestina.

La muerte del líder de Hamás, Mohamed Sinwar, marca un punto de inflexión en el conflicto, generando incertidumbre sobre el futuro liderazgo de la organización y el frágil equilibrio de poder en la Franja de Gaza.

La "línea amarilla" israelí, lejos de ser una garantía de seguridad, es una fuente de incertidumbre y peligro para los civiles en Gaza, evidenciando la arbitrariedad y el control militar que definen su vida cotidiana.

La respuesta internacional a la crisis de Gaza es multifacética, abarcando desde alertas humanitarias y condenas políticas hasta una mediación directa que fue crucial para el alto el fuego, aunque la situación sobre el terreno sigue siendo crítica.

El ataque del 7 de octubre de 2023 es presentado por Israel como el catalizador de la reciente guerra y de sus políticas restrictivas hacia Gaza, sirviendo de justificación para acciones con consecuencias humanitarias devastadoras.

Las acusaciones sobre planes de desplazamiento externo, sumadas a la masiva crisis de desplazamiento interno, generan un profundo temor entre los palestinos sobre la posibilidad de una expulsión definitiva de sus hogares en Gaza.

La destrucción del sistema sanitario de Gaza es un pilar central de la catástrofe humanitaria. Este colapso no solo impide la atención a los heridos, sino que expone a toda la población a graves riesgos de salud pública y epidemias.

La prohibición de Israel a UNRWA, fundamentada en graves acusaciones de seguridad, ha eliminado un pilar fundamental de la ayuda humanitaria en Gaza, exacerbando la crisis y dejando un vacío de asistencia casi imposible de llenar.