
Bitcoin sufrió una caída significativa, perdiendo el soporte de 91.000 dólares y causando liquidaciones masivas.
La volatilidad está impulsada por la cautela en los mercados de derivados y flujos débiles en los ETF, a pesar de las expectativas de recortes de tasas de la Fed, generando incertidumbre sobre su futuro a corto plazo.










