
El secuestro del hijo de Giovanny Ayala se convirtió en un caso de alto impacto mediático y viral, impulsado por los desesperados llamados del cantante en redes sociales, la reacción de otros artistas y la desconcertante negación del grupo armado inicialmente señalado como responsable. La situación evidencia la crisis de seguridad en el Cauca y el poder de las plataformas digitales como canal de denuncia y movilización social.






