
La encuesta Invamer establece a Iván Cepeda como el candidato a vencer, consolida a Abelardo de la Espriella como la principal figura de una derecha dividida y subraya la crisis de fragmentación del centro. Los resultados sugieren que la contienda se definirá por la capacidad de los candidatos para atraer al electorado no alineado, más allá de sus bases ideológicas.










