
La muerte de menores reclutados en operativos militares ha puesto al Gobierno en una encrucijada, enfrentando críticas por una aparente contradicción con su discurso de 'potencia mundial de la vida' y la defensa de una estrategia de seguridad contundente.
La controversia subraya el drama del reclutamiento forzado y el complejo dilema ético y legal que enfrentan las Fuerzas Armadas en el conflicto.










