
La revelación de los 'archivos de Calarcá' ha generado una crisis de confianza, con graves acusaciones de infiltración de disidencias en el Ejército y la DNI. Mientras el Gobierno niega las acusaciones y las atribuye a una campaña de desprestigio, la Fiscalía, el Ministerio de Defensa y la Procuraduría han iniciado investigaciones para determinar la veracidad de los vínculos y sus implicaciones para la seguridad del Estado.










