
La escalada de acciones y retórica por parte de la administración Trump, incluyendo la incautación de un buque venezolano y amenazas directas a Colombia, ha generado una enérgica condena de Caracas y una respuesta desafiante de Bogotá. El presidente Petro niega las acusaciones de narcotráfico, defiende la soberanía de su país e invita a Trump a verificar sus esfuerzos antidrogas, en un escenario de creciente tensión regional.










