
La controversia en torno a Jessica Cediel evidenció la tensión entre la expresión pública del duelo y las expectativas sociales sobre la privacidad. La respuesta directa y enérgica de Cediel y su familia en contra de las críticas de Tuti Vargas marcó una defensa férrea de su derecho a gestionar su dolor de manera personal, convirtiendo un evento familiar en un amplio debate sobre la ética en las redes sociales.










