
Bitcoin experimentó una fuerte caída a principios de diciembre, perdiendo el soporte de 90.000 dólares debido a factores macroeconómicos como la tensión en el mercado de bonos japonés y una venta masiva global. Aunque se recuperó parcialmente, la falta de volumen comprador y el sentimiento de aversión al riesgo mantienen la incertidumbre, con analistas divididos entre la posibilidad de una corrección más profunda o un nuevo impulso alcista.










