
Científicos han revertido el envejecimiento de células de la piel en 30 años mediante reprogramación celular parcial, manteniendo su función original. Este avance, que evita los riesgos de las técnicas con células madre, promete futuras terapias para enfermedades neurodegenerativas y redefine el envejecimiento como un proceso biológico potencialmente modificable.









