
El desarrollo de los nanozigzags representa un avance significativo en la inmunoterapia contra el cáncer. Al estimular mecánicamente las células dendríticas, este biomaterial mejora su función antitumoral, reduce costos y tiempos de producción, y muestra un gran potencial para tratar una gama más amplia de enfermedades, abriendo el camino hacia terapias más accesibles y efectivas.









