
Las muestras del asteroide Bennu contienen un conjunto completo de componentes básicos para la vida, incluida la ribosa, lo que apoya firmemente la teoría de que los asteroides sembraron estos compuestos en la Tierra primitiva. El descubrimiento de una sustancia polimérica única, apodada "chicle espacial", abre nuevas vías de investigación sobre la química orgánica compleja en el espacio.





