
El lanzamiento de Abelardo de la Espriella lo establece como un actor relevante en la derecha, utilizando una estrategia de 'político influencer' para movilizar una base antipetrista. Sin embargo, su viabilidad a largo plazo dependerá de su capacidad para construir alianzas y una estructura política tradicional que traduzca su popularidad mediática en votos en las urnas.









