
El bloqueo naval de Estados Unidos a los petroleros venezolanos representa una escalada significativa en la presión económica contra el gobierno de Maduro. La medida, calificada de 'piratería' por Caracas y de 'ataque armado' por expertos de la ONU, ha provocado la condena de Rusia y China, mientras Washington la justifica como una acción contra una 'flota fantasma' que evade sanciones.










