
El bloqueo naval de Estados Unidos en el Caribe contra petroleros venezolanos marca una escalada crítica, empleando la fuerza militar para hacer cumplir las sanciones económicas. Esta estrategia, destinada a paralizar financieramente al gobierno de Maduro, ha sido calificada de "piratería" por Caracas y ha generado la condena de naciones como Rusia y China, preparando el escenario para una confrontación prolongada y peligrosa en la región.









