
La muerte de Angie Pahola Tovar tras su secuestro por disidencias de las FARC subraya la grave situación de seguridad en el Cauca y la desprotección de los jóvenes en zonas de conflicto. El caso ha desatado un clamor nacional por justicia y ha unido a la comunidad académica en el rechazo a la violencia, exigiendo acciones contundentes del Estado para proteger a la población civil.









