
La estudiante Angie Tovar y su acompañante, Jesús Marcillo, fueron asesinados el mismo día de su secuestro por disidencias de las Farc en el Cauca. Sus cuerpos fueron hallados calcinados tras un enfrentamiento entre el grupo armado y el Ejército, generando un llamado a la justicia y a la protección de civiles en zonas de conflicto.










