
El homicidio de Jaime Esteban Moreno ha destapado graves problemas de intolerancia y violencia en los entornos de ocio juvenil de Bogotá.
Mientras la justicia avanza contra el capturado Juan Carlos Suárez y se busca al prófugo Ricardo González, el caso deja una profunda herida en la sociedad y un llamado urgente a reflexionar sobre la convivencia y la seguridad ciudadana.










