
A pesar de una crisis financiera y política por la falta de aprobación de su presupuesto, la Universidad de Antioquia gestionó y ejecutó la mayoría de los pagos salariales y de primas para el cierre de 2025. No obstante, la situación subraya la fragilidad de la institución ante disputas en su Consejo Superior, con algunas obligaciones aplazadas para 2026 y una persistente incertidumbre sobre su futuro financiero.




