
La licitación del proyecto Aerocafé está marcada por la controversia, al contar con un único proponente, el Consorcio Aeropuerto del Café SK, cuyas empresas (KMA Construcciones y Sonacol) enfrentan serios cuestionamientos por presuntos antecedentes de corrupción e incumplimientos contractuales. A pesar de las defensas de los gestores del proyecto, la situación ha generado una fuerte demanda de transparencia y vigilancia por parte de la sociedad civil y los medios de comunicación de Caldas.



