
La administración de Bucaramanga ha respondido al aumento de la delincuencia con una estrategia integral que incluye la dotación de vehículos a la Fuerza Pública, una inversión millonaria en tecnología de vigilancia y el refuerzo de la capacidad investigativa con un equipo especializado de la Dijín para combatir el sicariato y el narcotráfico.










