
El conflicto entre el Acueducto de Bucaramanga y un sector de la ciudadanía, visibilizado por el concejal Carlos Parra, ha puesto en evidencia presuntas irregularidades en el cambio masivo de medidores, resultando en la devolución de cobros para numerosos usuarios y manteniendo el escrutinio público y legal sobre las prácticas de la empresa de servicios públicos.










