
La rebaja de la calificación soberana de Colombia por parte de Fitch a 'BB' provocó una serie de degradaciones en cadena para empresas estatales y vinculadas, como Ecopetrol, ISA y Multibank. La decisión, motivada por preocupaciones sobre el déficit fiscal y la deuda pública, subraya la vulnerabilidad del sector corporativo al riesgo país y genera cautela en los mercados sobre la estabilidad financiera a mediano plazo.










