
La adquisición de GTreasury por parte de Ripple por 1.000 millones de dólares es un movimiento clave para integrar los criptoactivos en la gestión de tesorería de grandes empresas. Esta operación, la tercera de Ripple en 2025, busca posicionar a la compañía como un proveedor de soluciones financieras innovadoras para corporaciones de primer nivel, fusionando la tecnología blockchain con las finanzas tradicionales.





