
La adquisición de Warner Bros.
se ha convertido en una intensa batalla entre Netflix, que había negociado un acuerdo inicial, y Paramount, que lanzó una contraoferta superior.
El resultado de esta disputa, que cuenta con el apoyo de actores europeos como MFE a favor de Paramount, no solo determinará el futuro de uno de los estudios más icónicos, sino que también podría alterar los precios y la competencia en el mercado global del streaming.










