
El concierto de J Balvin en Medellín fue un evento sin precedentes que se destacó por su duración maratónica, una producción de 360 grados y una constelación de más de 20 artistas invitados. Más allá de la música, la noche estuvo marcada por momentos de gran carga emocional, como su reconciliación con Maluma y el homenaje a su familia, reafirmando su estatus como ícono global y el rol de Medellín como capital de la música urbana.










