
El abrupto final del combate desató un cruce de acusaciones. Yina Calderón justificó su retiro como parte de un “show” y denunció un complot, mientras Andrea Valdiri y Westcol la acusaron de falta de profesionalismo y respeto. La controversia trascendió el evento, generando debates sobre la naturaleza del entretenimiento digital y la responsabilidad de los influenciadores.












