
La edición 74 de Miss Universo será recordada no solo por la victoria de Fátima Bosch, sino por las graves denuncias de fraude, la renuncia de jueces y los conflictos internos que han puesto en duda la integridad del certamen. La respuesta contundente de la ganadora ante los ataques y la renuncia de otras reinas marcan un precedente de inconformidad generalizada.










