
La respuesta de Giovanny Ayala al secuestro de su hijo se ha caracterizado por un manejo mediático activo, apelando a la emoción, la solidaridad del gremio artístico y la presión directa sobre las autoridades. Su estrategia busca mantener el caso en la agenda pública mientras enfrenta la incertidumbre sobre los responsables y el paradero de su hijo.










