
La adquisición de Warner Bros. por parte de Netflix por US$83.000 millones crea el conglomerado de streaming más grande del mundo, con más de 430 millones de suscriptores. El acuerdo, mayoritariamente en efectivo, enfrenta un potencial escrutinio regulatorio y críticas de competidores. Esta consolidación podría resultar en aumentos de precios y cambios significativos en la producción y distribución de contenido a nivel global.











